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La PelículaTemasÚltimo momentoRepartoDescargasTriviaCríticas de El Código Da Vinci - La PelículaÚltimo momento20/6/06 Acumula El código da Vinci cifras millonariasFinanciero en líneaEU, 12 de junio.- La versión fílmica de El código da Vinci, con Tom Hanks en el papel de un incoloro Robert Langdon, registró en menos de un mes recaudaciones cercanas a los 700 millones de dólares en su viaje por el mercado internacional del cine. Los estudios Sony, la empresa que la financia, baten palmas ante cifra palpables y contables, que borran la inquietud generada por los ataques de grupos religiosos que criticaron duramente y vetaron incluso la proyección del largometraje en algunos países. En el mercado anglosajón (Canadá y Estados Unidos), la película de Ron Howard, con la francesa Audrey Tautou como Sophie Neveu, acumuló casi 189 millones de dólares, mientras que en el resto del mundo suma, hasta ahora 453 millones de dólares. Desde el inicio del rodaje, la cinta estuvo inmersa en polémicas y ataques sin cuenta. Mientras el Louvre le abrió las puertas de su Gran Galería, la Abadía de Westminster, en Inglaterra, se las cerró de un portazo. Basado en el libro homónimo del escritor norteamericano Dan Brown -un best seller construido como un thriller rebosante de persecuciones, suspenso, intrigas y una gota de romance-, el filme gira en torno al supuesto enlace de Jesucristo y María Magdalena. De esa unión nacen descendientes cuya línea sanguínea se prolonga hasta el presente con ramificaciones en los círculos de poder político y económico. Grupos católicos de todas partes del mundo acusaron a Brown y a Howard de blasfemos, de desvirtuar y tergiversar la historia narrada en la Biblia. La película fue prohibida en Paquistán, Bielorrusia y en la islas Samoa, seguida siempre de idéntico rumor de escándalo. Estrenada en la gala de apertura del pasado festival de Cannes, la crítica especializada la acribilló casi hasta hacerla pedazos. Lo único que dejó indemne fueron los efectos especiales, pero los comentaristas se preguntaban si valía la pena haber invertido tanto para tan poco. En lugar de desestimar al público, las reacciones alérgicas a El código no hicieron más que incrementar el interés de los espectadores, que siguen acudiendo en masa para contastar por sí mismos hasta que punto es válida, o no, la película. 31/5/06 Anticipo: La Secuela de "El Código Da Vinci"Mientras el film inspirado en "El código Da Vinci" bate récords de taquilla en los cines, un libro de flamante aparición escrito por el periodista David Shugarts, rastrea los mitos y enigmas que abordará el escritor Dan Brown en su próxima novela, que según los pronósticos se ocupará demostrar el origen masónico de figuras emblemáticas de la historia norteamericana como George Washington y Benjamin Franklin. Como un juego de cajas chinas con infinitas derivaciones, el fenómeno generado por el best-seller -que a cuatro años de su aparición original se mantiene en los primeros puestos de los rankings de venta de todo el mundo-, no sólo ha permitido la "sociabilización" de cuestiones que hasta ahora circulaban con sigilo en la opinión pública, sino que ha extendido el clima de pesquisa sobre el propio Brown. El escritor norteamericano, autor de otros best-seller que recién alcanzaron ese status tras el éxito obtenido por "El código...", logró sacar a la luz una serie de enigmas relacionados con la figura de María Magdalena, el Priorato de Sión o el contenido esotérico de las pinturas de Leonardo Da Vinci, a partir de una astuta formulación que combina arbitrariamente episodios históricos con elementos de ficción. Por estos días, a la infinidad de obras que desde la ficción o el ensayo abordan algunos de los contenidos explorados en el libro, se le acaba de sumar un particular volumen que conjetura sobre los sucesos y personajes que el autor de "Angeles y demonios" y "La fortaleza digital" explorará en su próxima novela, que llevaría por título "La clave de Salomón". "Los secretos de la continuación del Código Da Vinci", tal el nombre de la obra escrita por el periodista David Shugarts, entrelaza distintas cuestiones elementales relacionadas con el nuevo trabajo de Brown: ¿en qué ciudad se ambientará la novela? ¿Cuáles serán las claves sobre las que girará su argumento? ¿Qué nuevos enigmas sacará a la luz? Shugarts parece tenerlo claro: entre los tiempos en que los egipcios construyeron las pirámides y los del surgimiento de Estados Unidos como nación, median infinidad de misterios, conspiraciones y herejías que aparentemente habría aprovechado Brown para moldear la trama con la que afrontará el arduo desafío de no quebrar el fanatismo que cosechó con "El código...". Según la presunción del autor de "Los secretos..." -recién editado en la Argentina por el sello Emecé-, el nuevo blanco del escritor norteamericano serán los ex presidentes George Washington y Benjamin Franklin, junto a otros francmasones tan célebres como Franklin Delano Roosevelt y Winston Churchill. La historia, por su parte, abundará en criptas secretas, documentos y tesoros escondidos en la capital norteamericana. Shugarts está convencido de que la nueva novela de Brown será a la historia de Estados Unidos lo que "El código Da Vinci" fue a la historia del cristianismo. ¿El resultado? Controversias, polémicas y posiblemente una versión cinematográfica que acaso provoque tanto fastidio al presidente George Bush como hoy lo genera la película protagonizada por Tom Hanks en las altas esferas del clero. ¿Qué revelaciones hará esta vez el irritante Brown? "Los secretos..." otorga pistas al respecto: en "La clave de Salomón" se afirmará, entre otras cosas, que ocho de los firmantes de la declaración de la independencia de Estados Unidos eran francmasones,; que Washington se tomaba con rigor su trabajo de jefe de una logia masónica; que Franklin y Voltaire visitaron juntos los lugares de reunión masónicos de París. Ahí no termina todo: el novelista dirá también -siempre en ese peligroso tránsito de la realidad a la ficción- que el Monumento a Washington tiene forma de obelisco egipcio porque fue diseñado para aludir a las menciones masónicas de la antigua sabiduría mística de los egipcios. ¿Qué otros vestigios de la simbología masónica sobreviven en la historia contemporánea? Shugarts sugiere que su colega también explorará la idea de que "La flauta mágica" de Wolfgang Mozart fue concebida como alegoría masónica y que está llema de simbolismos alusivos, o que el "El hombre que sería rey" es también una alegoría masónica, porque a ese grupo perteneció su autor, Rudyard Kipling. Cualquier lector desprevenido podría preguntarse cómo sabe Shugarts sobre lo que escribirá Brown en un libro que, con suerte, irrumpirá en la librerías a fin de año. La respuesta es simple: el autor es amigo de Dan Burstein y Arne de Keijzer, editores de un volumen llamado "Secretos del Código: la guía no autorizada a los misterios detrás del Código Da Vinci", que a la par de su "musa inspiradora" también se convirtió en best-seller y fue traducido a casi 50 idiomas. Por pedido de los editores de esa obra, Shugarts fue el encargado de descifrar un código oculto que el autor de "El código Da Vinci" había dimulado en las solapas de su novela -una frase que dice "¿Es que nadie socorre al hijo de la viuda?- y a comienzos de 2004 vaticinó en un artículo que la próxima novela de Brown trataría sobre los fancmasones y que se desarrollaría en Washington. Poco después, en una de sus raras apariciones públicas, el propio escritor confirmó que su próxima obra tendría como telón de fondo la historia masónica y que transcurriría en la capital norteamericana. Por su parte, Shugarts se pasó más de un año indagando el origen de las investigaciones de Brown, recorriendo sus fuentes originales y trazando complejos mapas de los episodios, conspiraciones, símbolos, leyendas, obras de arte y teorías que se involucrarán en "La clave de Salomón". La intención final del periodista no es arruinar la expectativa por la nueva obra de Brown sino propiciarle al futuro lector del libro una mayor nivel de participación e información en los temas que se desarrollan: los mitos de la fundación de Estados Unidos, los orígenes intelectuales de la filosofía del iluminismo y el significado oculto de los símbolos que rodean la vida cotidiana. (Télam).- 30/05/06 23/5/06 Fuente Agencia de Noticias Orbita Gobierno de Azerbaiyan suspende proyección de "El Código Da Vinci" a instancias de musulmanesUna de las formas que garantizan, en un alto porcentaje, que un libro o una película atraigan la atención del "gran publico", es crear polémica con respecto a su contenido. De ahí en adelante no importa que lo escrito o lo filmado sea una historia absurda, ingenua, mal escrita o mal contada. En el cine, el mayor ejemplo es Titanic, el filme más taquillero de la historia, basado en una historia superficial y cursi, pero que fue vista por casi todo el mundo. El más reciente producto cinematográfico, concebido específicamente para reventar taquillas, es El código da Vinci, basado en la novela del mismo nombre, de Dan Brown. El argumento de la cinta gira en torno al descubrimiento de un código en las pinturas de Leonardo da Vinci, propiciado por el asesinato del líder de una organización, cuyo motivo de existencia es resguardar el ataúd que contiene los restos de María Magdalena, quien según ellos es la prueba fehaciente de que Jesucristo procreo una niña con ella y que su linaje ha sobrevivido hasta la actualidad. Entonces, unos tratan de descifrar el código para conseguir la prueba de quien o quienes son los descendientes de Jesucristo, y otros, en este caso la Iglesia Católica, personificada por un obispo del Opus Dei, tratan de detener a cualquier precio que el secreto sea revelado. El planteamiento de la historia es audaz, pero su desarrollo es deficiente; pues lo que en principio se piensa va a derivar en el mayor descubrimiento de la historia, conforme avanza el aburrido relato, se convierte en un thriller de aventuras al más puro estilo de Indiana Jones o Lara Croft. El mayor problema del filme es el guión, pues su débil estructura influye en el pobre desempeño de los protagonistas, ni siquiera Tom Hanks, con todo su oficio y capacidad, logra desempeñar un decoroso papel; todo debido a la deficiente construcción de los personajes y a la fácil resolución de los conflictos, situación que no permite conocer las motivaciones que tienen cada uno de ellos. El director se las ingenia para mostrar por medio de recurrentes flash backs el porqué de las acciones, pero falla en las descripciones y todo deviene en un lento desarrollo de la acción, más parecido a una clase de historia que a una película. El código da Vinci, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Tom Hanks, Audrey Tautou, Jean Reno, Paul Bettany, Ian Mckellen y Alfred Molina, es un elaborado producto mercadológico que apela al morbo y a la ingenuidad del "gran público"; por su publicitado montaje y las grandes expectativas creadas en torno a su estreno en cine, el mismo adquiere dimensiones de farsa, pues no existe nada en su contenido que avale la gran polémica y los incontables artículos que se han escrito al respecto. Verla no constituye ningún atentado contra la fe, ni algún otro efecto secundario. 17/5/06 Fuente Diario La Nación de Chile “El código Da Vinci” se desinfla ante la críticaLa historia de crímenes y secretos ocultos durante dos mil años por el “Priorato de Sión” escrita por Dan Bronw, y llevada al cine por Sony a través de los estudios fílmicos de Paramount Pictures, finalmente fue exhibida a la prensa mundial en medio de una bullada campaña de promoción, nutrida mediáticamente por un manto de polémicos comentarios previos a su debut oficial, programado para hoy a nivel mundial. Sin embargo, el marketing y la excesiva publicidad finalmente terminaron por devorarse al largometraje protagonizado por Tom Hanks (el simbologista Robert Langdon) y Audrey Tautou (la detective y criptógrafa Sophie Neveu). Trama agotadora Es que las expectativas forjadas eran grandes, pero la trama que se extiende por dos horas y media, termina por agotar con las extensas explicaciones de tipo racconto. Una licencia que en el libro homólogo se puede permitir, pero en el cine no. Por ello, para quienes no leyeron el libro, la historia a ratos se puede tornar algo enredada y saturada de información, y que quizás el director de la cinta, Ron Howard, habría podido evitar desapegándose de la literalidad del texto. En otras palabras, se pudo articular un guión más simple, particularmente considerando que se invirtió en su realización más de 125 millones de dólares. Ruega por nosotros Por otra parte, el Opus Dei no queda tan mal parado luego de la primera pasada de prensa de la cinta, pues se refieren a esta institución de la Iglesia casi caricaturescamente, acusándola de secta, pero sin dar fundamentos, dejando frases para el bronce y sin peso, y que en ningún caso logran poner en tela de juicio el dogma de fe. Hugo Zepeda estudioso de la teología, dijo después de ver el filme que “en ningún caso la Iglesia debiera verse ofendida con el estreno de esta película, porque queda muy en claro que es un thriller policial de ficción y acción que dista de poner en jaque a la Iglesia y a sus creyentes”. Mientras, el prelado del Opus Dei Javier Echevarría Rodríguez, reza diariamente por el escritor y también por los que han hecho la película “El código Da Vinci”, otros como el comentarista Italo Passalacqua optan por sentenciar a la cinta como un “latero fiasco que en absoluto logra hacer tambalear a la iglesia”. “El código Da Vinci” en síntesis logra entretener escasamente y deja de manifiesto que el cine se presta para todo, incluso para la crítica de judíos, moros y cristianos. 16/5/06 Más polémica por El Código Da VinciA cuatro días del estreno mundial del filme El Código Da Vinci, Camillo Ruini, líder de los obispos italianos, dijo que el éxito comercial de la obra es un indicio del odio que reina en el mundo. En tanto, el cardenal peruano Juan Luis Cipriani, cabeza visible del Opus Dei en América Latina, exhortó a no ver el filme. Este abrirá mañana el Festival Internacional de Cine de Cannes. El viernes será el estreno mundial de la película basada en la obra de Brown. A dos días del estreno de la película del mismo título, el líder de los obispos italianos, cardenal Camillo Ruini, dijo ayer que El Código Da Vinci contradice el espíritu de la fe católica y que su éxito comercial es un indicio del odio que reina en el mundo. La novela, con 46 millones de ejemplares impresos, afirma que Jesús se casó con María Magdalena y que tuvieron descendientes, y que el Opus Dei, una organización católica conservadora allegada al Vaticano, y la Iglesia Católica trataban de encubrir la verdad. A pesar de sus críticas contra la novela, Runi agregó que la película dio la oportunidad a la Iglesia de enseñar la verdad sobre Jesús y los orígenes del catolicismo, y a distinguir la verdad de la fantasía y las falsedades presentadas en el libro. Varios cardenales del Vaticano han criticado la novela en recientes semanas y por lo menos un alto funcionario del Vaticano ha instado al boicot de la película. En tanto, el arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, desechó temores a que la fe de los feligreses sea afectada y consideró “lastimoso” el ataque a la persona de Jesús que a su juicio presenta el filme. “Yo diría que el que quiere ir a verla, que vaya, respetamos la libertad de nuestros fieles”, dijo. 5/5/06 CNN International presenta debate sobre El código Da VinciATLANTA, 3 de mayo: El próximo viernes 5 de mayo, a las 9 p.m., el programa Larry King Live presentará un debate acerca del libro El código Da Vinci que se podrá ver a través de la señal de CNN International. El programa contará con invitados especiales como William Donohue, presidente de la Liga Católica en Estados Unidos; John Shelby Spong, obispo retirado de la Diócesis Episcopal de Newark; Margaret Starbird, autora y teóloga cristiana; y Terri Carron, vocera nacional del Opus Dei. CNN International es una cadena global que transmite las 24 horas del día en más de 200 territorios a través de cinco señales separadas para América latina, Estados Unidos, Asia Pacífico, Sudeste Asiático y Europa, Medio Oriente y África. 26/4/06 Una tradición que inició Da Vinci y su comentado códigoComo en muchas otras facetas del arte y de la vida, en la literatura también surgen modas. Una de las más recientes tendencias se centra en seguir un monotema hasta la extenuación. En los últimos dos años, una serie es la 'culpable' de que muchos escritores se hayan lanzado a recrear historias relacionadas con el mismo tema. Es El código Da Vinci el libro que ha supuesto un hito en las ventas de literatura de los últimos años. Precedida por Ángeles y demonios, la segunda obra de Dan Brown, protagonizada también por el mismo experto histórico, Robert Langdon, ha dado lugar a cientos de historias sobre misterios religiosos, dramas de oscurantismo y complicadas tramas histórico-ficticias. A raíz del inesperado éxito que El código Da Vinci registró, otras muchas novelas han continuado la línea. Un ejemplo de esta facción oscurantista son obras como El enigma de los cuatro, El último Catón o La hermandad de la Sábana Santa. Otros autores, sin embargo, como Lorenzo Silva, opinan que seguir una determinada temática por el éxito asegurado es «peligroso» porque «estamos reduciendo las historias a viveros de artículos y cacharros que luego podamos vender». «Creo que la literatura es esencialmente otra cosa y sirve para más cosas que para vender trastos y muñecos», concluye Silva. 27/2/2006 El autor del Código da Vinci, obligado a defenderse de las acusaciones de plagio La próxima semana, Brown, a quien El Código da Vinci ha convertido en multimillonario, debe comparecer ante un tribunal londinense para prestar testimonio a favor de la editorial Random House. El resultado del juicio puede tener repercusiones sobre la ley de 'copyright' ya que establecerá hasta qué punto un autor puede tomar prestadas ideas de otro. Si el juez da razón a los querellantes, éstos podrían tratar de obtener un mandamiento judicial que afectaría tanto a las ventas de la novela como a la propia película. 16/2/2006 El Opus Dei pidió editar escenas del Código da Vinci Roma, Italia, 15 Febrero (RCN) – A menos de dos meses del estreno de la película inspirada en la novela de Dan Bronw, Sony Columbia, recibió la solicitud en la que se argumenta que hay segmentos ofensivos para el catolicismo. Por ahora la organización fundada por Escrivá de Balaguer, no pretende emprender acciones legales contra el filme. Ellos esperan que sea la productora por juicio propio la que elimine escenas que puedan molestar o que sean injuriosas para los ochenta y cinco mil miembros de la obra. Una de las preocupaciones que más les afecta es que los donativos y las colaboraciones cambien. Y según dicen, lo que más les afana es que haya quienes pidan indemnizaciones económicas. Estreno Mundial de "El Código da Vinci" Sony Pictures ha confirmado el estreno mundial y simultáneo de la película para el 19 de MAyo de 2006.
5/1/2006 Quieren estrenar 'El código' en Louvre CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 5, 2006.- Los productores de la multianunciada cinta El código Da Vinci están planeando realizar la premier europea en el Museo de Louvre, en París, Francia. Los productores ejecutivos piensan que sería "inspirador" presentar la cinta en el lugar donde inicia la historia, sin embargo, la autoridades del museo aún no dan su anuencia. 4/1/2006, Fuente: milenio.com Siete millones de personas visitaron el museo de Louvre París.- El Museo del Louvre en París tuvo un número récord de visitantes en el 2005 con sus veladas gratuitas para jóvenes, exhibiciones populares y la promoción del “Código Da Vinci”, reveló el martes un administrador. Unos 7,3 millones de personas visitaron el museo de arte el año pasado, en comparación con los 6,7 millones del 2004, el récord anterior, dijo a la Associated Press el administrador general Didier Selles. Las cifras definitivas para el 2005 se esperan en las próximas semanas. Selles dijo que la novela de Dan Brown “El código Da Vinci'” fue en parte responsable por la atracción de visitantes al Louvre, aunque probablemente “no en proporciones gigantescas”. Algunas compañías de viajes ofrecen excursiones sobre el tema de la novela con escalas en el Louvre. El museo anticipa todavía más visitantes a partir de esta primavera, cuando se estrenará la película sobre la novela, dirigida por el galardonado director Ron Howard. “Quizás haya un efecto da Vinci, pero en mi opinión será mucho más intenso cuando aparezca la película”, dijo Selles en una entrevista telefónica. La película presenta a Tom Hanks y Audrey Tautou y fue filmada parcialmente en el Louvre. En una de las escenas iniciales, el curador del Louvre es asesinado y descubierto desnudo, con brazos y piernas estirados, y con una estrella de cinco puntas trazada sobre su pecho en sangre. El asesinato desencadena la búsqueda del llamado código Da Vinci. Los productores de la película consideran ofrecer el estreno europeo en el Louvre, pero también podrían optar por el Festival de Cannes en mayo, dijo Selles. Otro factor en el aumento del público fueron las veladas de los viernes gratuitas para los menores de 26 años. El Louvre también se esforzó por reducir el tiempo de espera para los visitantes. Aproximadamente la cuarta parte de todos quienes visitan París concurren al Louvre, dijo Selles. Un tercio de los visitantes son franceses y luego les siguen los estadounidenses, con 18 al 20 por ciento. 1/1/2006, Fuente: esmas.com La presidencia de Francia desmiente información en la que se sugiere el intento del Jacques Chirac de influir en el reparto de 'El Código da Vinci' CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 30, 2005.- El Código da Vinci, que el realizador Ron Howard rodó en su mayoría en París, no tuvo influencia por parte del presidente francés Jacques Chirac al momento de seleccionar al reparto, dice la presidencia francesa, desmintiendo así la información publicada por la revista Newsweek. Desde la residencia del presidente, en el comunicado del Elíseo, Chirac niega haber propuesto a la mejor amiga de su hija Claude para el papel de la experta en mensajes cifrados 'Sophie Neveu', en la conversación que mantuvo con Ron Howard y el productor Brian Grazer que tuvo lugar en diciembre de 2004, "muchos nombres de actores se mencionaron", dice el mandatario. Por otro lado, se niega también que Jacques Chirac abogase ante la casa productora estadounidense para que se incrementase el salario del actor de origen francés Jean Reno por su participación en el filme. El Código da Vinci, se estrenará en mayo próximo y será protagonizada por Tom Hanks y la francesa Audrey Tautou. 26/12/2005 – Fuente: Newsweek Entrevista con los realizadores de la pelicula de "El Código Da Vinci" Como tantos lujos en esta vida, conseguir permiso para filmar una película dentro del Louvre es más fácil si conoces a la gente adecuada. Por tres meses en el 2004, los realizadores de “El Código Da Vinci”, el director Ron Howard y el productor Brian Grazer, habían conseguido a través de los canales oficiales, llenando formularios, y asegurando a todos que dejarían el tesoro nacional de Francia exactamente como lo encontraron. Las cosas marchaban bien. Howard y Grazer aun estaban ansiosos. Las cosas habian marchado bien en la Abadía de Westminster, otra locución clave en su adaptación cinematográfica de la novela de Dan Brown, pero al final no los dejaron. Perder la filmación en la Abadia de Westminster dolió. Perder el Louvre hubiera sido devastador. Hay muchas locaciones falsas en “El Código Da Vinci”, pero ninguna mas famosa o romántica que el Louvre. Y sea honesto… ¿no estaría desilusionado si la película de “El Código Da Vinci” hubiera tenido que falsear el Louvre? Entonces, a principios de Diciembre, mientras Howard y Grazer estaban en Paris haciendo el casting a actrices para el papel femenino principal, fueron llamados por el presidente de Francia Jacques Chirac invitándolos a pasar a decir bonjour. “Pensábamos que iba a ser algo de 5 minutos, una foto y un apretón de manos. Pero Chirac les pidió que se sentaran y que se sintieran cómodos. Se sirvió café y se quedaron cerca de una hora. Chirac insistió en que los invitados le avisaran si su pedido de filmar en el Louvre fuera rechazado. No solo eso, sino que también Chirac ofreció… actores. Sugirió que contrataran a la hija de su mejor amigo, una actriz conocida en Francia – en el rol de Sophie Neveu. Y pregunto, medio en chiste, medio de verdad si podían aumentarle el sueldo a Jean Reno, que interpreta a Bezu Fache. “Fue hilarante” – dijo Howard. “Afortunadamente el contrato ya había sido cerrado”. Si no eres una de las 25 millones de personas que leyeron “El Código Da Vinci”, tienes 6 meses para hacerlo antes del estreno de la película el 19 de Mayo de 2006. Necesitaras un día o dos como mucho. La adictiva y frenética novela sobre un profesor de Harvard llamado Robert Langdon, que se ve envuelto en un misterio de proporciones Bíblicas, es una mezcla de thriller, manifiesto religioso y clase de historia del arte, con capítulos tan largos como un menú de comida para llevar. Desde su publicación en 2003, el libro se volvió una industria global, dando lugar a muchas cosas, desde documentales críticos hasta tours. Fue condenado por el Vaticano por diseminar falsedades acerca de la Iglesia Católica Romana y por críticos literarios por diseminar una prosa deficiente. El culto a “El Código Da Vinci” alcanzara nuevas alturas con el lanzamiento de la película de 125 millones de dolares con Tom Hanks como Langdon, Jean Reno, Ian McKellen, Paul Bettany y Alfred Molina. El rol de Sophie termino yendo para Audrey Tautou, que le gano a otras 30 actrices francesas incluyendo la hija del mejor amigo de Chirac. La temporada de verano (boreal) del próximo año tendrá
a el regreso de Superman a la pantalla grande, una secuela de “Piratas
del Caribe”, las terceras partes de “X Men” y “Misión
Imposible” pero ninguno es tan grande como “El Código Da
Vinci”. “No querría estrenar otra película cerca
de esta”, dice la jefe del estudio Sony Amy Pascal (Sony es dueña
de Columbia Pictures). Eso debería fascinar a los fans – pero también enojar a
los críticos del libro, que esperaban que el film sea diferente de
la novela, particularmente en su descripción de la Iglesia Católica
y la vida de Jesucristo. La novela de Brown, lidia con un complot en el cual
Cristo se caso con Maria Magdalena y tuvieron una hija, cuya descendencia
sobrevivió hasta la Europa actual – y que la Iglesia ha estado
ocultando la verdad por 2000 años. Brown es un novelista, no un historiador
o teólogo. Su libro abre con una advertencia “todas las descripciones
de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos… son exactos”,
dejando a los lectores preguntándose donde termina la verdad y donde
comienza la ficción. Seis meses después de tomar café en la oficina de Chirac, Howard, Grazer y el resto de “El Código Da Vinci” fueron al Louvre y filmaron por una semana tomas nocturna. Paris en Julio ofrece, como mucho 7 horas de oscuridad – desde las 10 PM hasta las 4:30 AM – así que había poco tiempo para detenerse a ver los cuadros. Pero todos se aseguraron de tomarse un momento. “Estamos contrarreloj, tengo poco tiempo para hacer un monton de cosas pero aun asi, me paraba en frente de la cabeza de Juan el Bautista solo por un segundo, para recordarme donde estaba trabajando” dice Howard. El trailer de Hanks estaba estacionado en una calle afuera del museo, y eso le requeria caminar a traves de incontables galerias para alcanzar el set. “Fue una gran caminata, te digo” – dice el. “Estas caminando por “La Coronación de la Emperatriz Josefina”, luego “Leonidas en Termopilas” – una obra maestra atrás de otra. Hermoso como fue, las condiciones fueron inferiores a las indicadas para una película de gran presupuesto. “Teniamos que ser muy especificos sobre cada toma que ibamos a hacer, por razones de seguridad como de preservación” – dice Howard. “Habia toda clase de cosas que no podiamos hacer. Sangre en el piso – eso estaba en el guion y no lo pudimos hacer. No podiamos sacar cuadros de las paredes, obviamente. No podiamos escribir mensajes en codigo en la Mona Lisa, obviamente.” De hecho, el equipo no podia iluminar de lleno a ciertos cuadros, La Mona Lisa de Leonardo Da Vinci, que juega un papel clave en la historia estaba fuera de los limites. El film usa una replica. Dar esta información, claramente molesta a Howard, que quiere preservar tantos secretos como sea posible. “Creo que odio que me citen en esto” – dice, “pero….” Hace una pausa por varios segundos. “Fue invaluable”. Muchas de las tomas en el museo suceden en la Gran Galeria del Louvre. La obra maestra de Da Vinci esta ubicada un pequeño cuarto. Como el equipo no podia filmar la pintura, decidieron usar ese espacio para algo mas: almacenamiento. “Doblas en una esquina”, dice Hanks, “y ves un cuarto lleno de cosas con las que se hace una película – cajas, herramientas, gruas…y la “Mona Lisa”. Una vez que la producción termino con el Louvre, fueron a otros escenarios religiosos del film –Iglesia del Temple en Londres y Rosslyn Chapel en Escocia, y entre ellos – gente que protestaba y que cortaba la circulación. Pero nada sucedió. La prensa britanica informo que 200 personas protestaron contra la filmacion “Hubo una señora vestida como monja – me dijeron que ni siquiera era verdaderamente una monja y un tipo que manejaba con ella en un auto. Estaban prostestando” dice el. “Y el resto de las 198 personas fuera del hotel esperaban que Tom salga y les firme un autografo.” En persona, Howard, Grazer y Hanks tienen quimica. En el dia que acordaron
hablar con Newsweek en una suite del Waldorf Astoria, paso un mes desde que
terminaron de filmar. John Calley conocía a la gente indicada. El ejecutivo de 75 años es una conocida figura en Hollywood, un jefe de estudio veterano. El y el chairman de Sony Howard Stringer comparten un interés por los misterios, y hace 2 años, Stringer le dijo que leyera un nuevo best seller. A Calley le encanto “El Código Da Vinci” y consiguió los derechos. Estaba tarde, pero contaba con una gran ventaja: una relación con el abogado de Brown, Michael Rudell. Los dos hombres habían cerrado acuerdos con autores como Patricia Cornwell y John Le Carre. Brown llamo a Rudell y el libro, así como las futuras adaptaciones al cine con el personaje de Robert Langdon eran de Sony por un precio de 6 millones de dolares – una ganga. “Todos en Hollywood querían ese libro” “Todos sabíamos que el libro era polémico, y estábamos
listos para eso” – dice Calley. “La Liga Católica
estaba tan disgustada con la manera de retratar a Jesús que su presidente,
William Donahue, dice que le envió una carta a Pascal en Marzo de 2005
demandando que colocaran un mensaje en el film “Mientras digan que el
film es pura ficción, pueden decir que Cristo tenia tres cabezas. No
me importa. Pero no pueden jugar en ambos lados de la calle” Donahue
dice, que la respuesta de Pascal fue correcta, pero no se comprometió
a nada. “No le pedi la luna. Solo le pedi un maldito mensaje”. Antes de comenzar a filmar, el portavoz del Opus Dei Brian Finnerty dice, que le pidió a Ron Howard sacar el nombre de la Prelatura del film y que no recibio respuesta alguna. Cuando NEWSWEEK le pregunto a Howard si aparecería el nombre de Opus Dei, Howard respondió “Opus Dei esta mencionado en el libro,” el dice, “y no nos acobardamos de eso o de ningún aspecto de la historia.” Eso es una novedad para mi,” Finnerty dice. “Tendré que volver a contactarlos”. Tres días después, en un email, Finnery le dijo a NEWSWEEK: “Nadie quiere verse caricaturizado en la pantalla grande. Espero que Sony juegue con las mismas reglas con las que retratara a la Iglesia Católica, como esperarías con otros grupos religiosos o étnicos”. Agrego que el Opus Dei responderá “convirtiendo limones en limonada” y usar la atención para “informar a la gente de que es realmente el Opus Dei”. Últimamente Sony esta mas ocupada con agradar a la gente que leyo la
novela. Cuando NEWSWEEK reporto el año pasado que Hanks interpretaría
a Langdon, algunos fans de “El Código Da Vinci” sintieron
como si fueran llevados a su restaurant favorito por la quinta noche seguida.
Seria una gran comida seguro, pero ¿sabrían ellos como iba a
saborear? Aunque la novela describe a Langdon como Harrison Ford con traje
de tweed. Hanks seguramente añadirá taquilla a “El Código Da Vinci” – como si el titulo del libro solo no tuviera poder suficiente – pero su suceso artístico se encuentra arriba de los delicados hombros de Audrey Tautou, la ingenua francesa Sophie Neveu de 27 años. Sophie Neveu es mas que el núcleo emocional de la historia; como la trama se desenvuelve, todos las piezas del rompecabezas parecen apuntar a ella. “Sophie es muy seria, como una pequeña soldado,” dice Tautou en un ingles con mucho acento. “Ella quiere mantener sus ojos cerrados – a su pasado, a todo lo que le sucede. Y durante la película ella los abre muy, muy lentamente.” Cuando Howard estaba en Paris, haciendo el casting para el papel, Tautou no estaba inicialmente entre las actrices que el adiciono. “Estaba siendo obtuso,” dijo. Howard conocía a Tautou solo por “Amelie” y pensaba que era demasiado dulce para personificar a Sophie. “¡Eso es lo que yo misma pensaba!” dice Tautou. “Yo pensaba, ‘Soy demasiado joven, demasiado dulce”. Ella toma un trago de vino tinto y cierra sus ojos. Es sábado a la noche en un restaurant ruidoso en el Village West de Maniatan. La actriz se levanto antes del amanecer para volar a New Cork para la tapa de NEWSWEEK, y en cuatro horas volverá a Paris para su próximo film. Ella estaba desorientada y con jet lag – y aun así mas despierta que cualquiera de nosotros en nuestros mejores días. “Asumo que no fui convencional para ellos. No soy una mujer alta y bella”. Ella ciertamente no es alta. Según Grazer, tres actrices ganadoras del Oscar hicieron lobby por el
papel de Sophie pero Howard sabia desde un principio que quería elegir
actores de acuerdo a las nacionalidades de sus personajes. Entonces el director
de casting le mostró un casete de Tautou en el film “Amor Eterno”.
“Allí la vi diferente”. Voló con Tautou hacia Los
Angeles para que lea con Hanks, y los dos tuvieron mucha química. 30/9/2005 Hombre arrestado en el set de "El Código Da Vinci" Un hombre fue arrestado por infringir la paz en una Capilla en Midlothian donde el actor de Hollywood Tom Hanks esta filmando "El Código Da Vinci". El hombre de 39 años fue llevado detenido por la Policia después de intentar conseguir el autografo de la estrella en la Capilla Rosslyn. La Capilla medieval ha sido cerrada para permitirle a Hanks filmar las escenas con su co estrella Audrey Tautou. La Capilla del siglo XV atrajo mas visitantes luego de que la trama del libro sugirio que fue construida para guardar el secreto del Santo Grial. La Capilla recibió £100,000 de los productores para permitir que lleven a cabo la filmación. - Fuente BBC News 6/9/2005 Fotos de la Filmación "El Código Da Vinci".
En estas fotos podemos ver a Ian McKellen 16/8/2005 Una monja Católica Romana monta protesta por la filmación de "El Código Da Vinci" en la Catedral Lincoln.La Hermana Mary Michael se arrodillo en oración afuera del edificio por 12 horas en protesta a la produccion del film que protagoniza Tom Hanks. La mujer de 61 años cree que el film, basado en un libro escrito
por Dan Bronwn contiene herejías. El Reverendo Knight dijo: "Ha (el libro) sido atacado por blasfemo porque sugiere que la noción de la humanidad de Jesús incluye un elemento de sexualidad". - "Ha tocado la imaginación del publico, y que la Iglesia necesita abrir el debate en lugar de dar su opinión y retirarse". Mas tarde la Hermana Mary dijo que el debería estar dando un fuerte liderazgo con las enseñanzas de la Iglesia y no "evitando el problema " acerca de la decisión del Reverendo Knight: "Creo que el esta evitando el problema con este arreglo". - "Ha desarrollado un debate que de otra forma no estariamos teniendo
pero al mismo tiempo el debería estar del lado de la verdad y hablar
claramente." 9/8/2005 Iglesia Católica vs "El Código Da Vinci" La pelicula "El Código Da Vinci" intentara reducir la ofensa que el best seller ha causado a los Católicos Romanos. Sony Pictures, el estudio detras del film protagonizado por Tom Hanks y Sir Ian McKellen ha informado que consultaron especialistas Católicos sobre como alterar la trama del libro para evitar ofender a los devotos. La Liga Católica le ha pedido al director ganador del Oscar Ron Howard incluir un mensaje que diga que la pelicula es ficción El Código Da Vinci, que esta siendo filmado este verano en locaciones incluyendo la Catedral Winchester y la Capilla Rosslyn, cerca de Edimburgo, esta basado en una novela que ha vendido 25 millones de copias en el mundo. Entre sus polémicas afirmaciones se incluye que Jesús se caso con María Magdalena, anteriormente una prostituta y que tuvo un hijo con ella. Esto ha sido catalogado como anticatolico y un fraude risible. Les fue pedido al estudio reconsiderar la premisa central - que Jesus tuvo un hijo con Maria Magdalena - para que sea mas ambiguo y que el nombre del Opus Dei sea removido. La condena del libro ha sido total en el Catolicismo. En el ultimo mes la Iglesia Católica Romana en Inglaterra y Gales denunciaron que el libro es lógica e historicamente falso. - Fuente Christian Today News
RepartoReparto de "El Código Da Vinci"
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Trivia
Críticas de El Código Da Vinci - La PelículaLa fiebre por "El código Da Vinci"En su fin de semana de estreno, el film fue visto por 471.181 espectadores en la Argentina y se convirtió en la segunda película que más recaudó en el mundoNi las polémicas cruzadas sobre el contenido de la historia, ni el gélido debut en el Festival de Cannes ni las aplastantes críticas pudieron frenar la avalancha de público en las 123 salas del país en las que se estrenó "El código Da Vinci". Según datos de Columbia Pictures Argentina, desde el jueves hasta el domingo la película basada en el best seller de Dan Brown fue vista por 471.181 espectadores. Así se convirtió en la segunda película más vista en su primer fin de semana en cartelera, detrás de "La era de hielo 2" (544.158 espectadores) y empujó al tercer puesto a "Las crónicas de Narnia" (460.489). Exito globalizado. Como era de esperar, el fenómeno se hizo sentir en todo el mundo con cifras de recaudación que, según la agencia Reuters, alcanzan los 224 millones de dólares y el segundo lugar entre los films con mejor debut a nivel mundial, detrás de "La guerra de las galaxias", película que en 1977 juntó 253 millones de dólares. En los Estados Unidos la recaudación del fin de semana fue de 77 millones. No es otra crítica cualquiera de "El Código Da Vinci"por José Carballo del equipo de codigo-da-vinci.com.ar Contiene algunos spoilers Eran las 19:00 cuando nos sentamos en las butacas del cine. A las 19:30 empezarían los adelantos de futuras peliculas pochocleras. Detrás mío hablaba una pareja: -Parece que le dieron con un caño los críticos -dijo el hombre -Si, es porque es muy polémica -contesto ella. A un costado escuchaba hablar de lo malvado que era el "Opu' Dai". Recordé las críticas que hablaban de lo obvia que era la pelicula. Tal vez Akiva Goldsman, el guionista sabía que habia que hacerla obvia, el público debe ser capaz de entenderla mientras escarba pochoclo en la bolsa. Ya sabía que tenía que hacer: ir a comprar pochoclo. Todos tenían su bolsita (si no puedes contra ellos, unételes!). Y no esta mal, porque eso es "El Código Da Vinci": es una película de entretenimiento y no hay nada de malo en eso. Empieza la película. A la hora me encuentro con varias conclusiones: no siento mucho por los personajes especialmente por Langdon y Sophie. Falta algo entre ellos... y se llama química. Ella es muy fría y Langdon.... (donde está el Tom Hanks que nos dio a personajes como Forrest Gump, Chuck Noland, John Miller, Andrew Beckett, etc.) Sin embargo la película fluye rápido y no aburre para nada. Me molesta un poco cuando Sophie pregunta ¿Que es el Opus Dei?. Esa pregunta esta ahi solo para explicarle a la chica al lado mio que no sabia deletrearlo que es una secta católica. Si te crió el Maestre del Priorato de Sión y no sabes lo que es el Opus Dei, algo esta fallando aca. Se luce la banda de sonido de Hans Zimmer y las locaciones estan estupendas. Paul Bettany esta terrorificamente bien como Silas al igual que Ian Mckellen se destaca en su papel de Leigh Teabing. Jean Reno es un duro policía francés... y jamás dudé de esto. El Concilio de Nicea, la huida de María Magdalena a Francia, las Cruzadas todo esto se muestra en flashbacks y a veces se torna un poco pesado. Breve carta a Ron Howard ¡¡No somos idiotas!!!... o si? Tal vez, Ron tengas razón. Las dos adolescentes en el asiento de adelante parecen ser capaces de confundir a Los Templarios con un grupo de cumbia. ¡Tal vez el error haya sido presentar esta película a los intelectualoides europeos en Cannes! ¡Claro Ron, como querés que no te la abucheen! Por suerte tenés a la Iglesia Católica y al Opus haciéndote publicidad gratis. Bien Hecho!
Volviendo a la pelicula, salvo por todo lo que acabo de decir, es re entretenida, tiene suspenso y no aburre. Los ingredientes polémicos están todos, nada fue suavizado. Y ahora sabemos que la gente del Opus Dei se divide en dos clases: los monjes albinos locos asesinos y los sacerdotes hambrientos de dinero que manipulan a los monjes albinos locos asesinos. Y como diría Ron y Dan: ¡Muchachos: Es ficción, es una película de entretenimiento! Y no me cabe ninguna duda.
Diario La Nación de Argentina - Puntaje: 3/5 - BuenaAl cabo de dos largas horas y media, una vez que se logra echar luz sobre una enmarañada madeja de misterios, enigmas y acertijos, y que cada una de las piezas dispersas de un gran rompecabezas disperso a lo largo de 2000 años de historia parece quedar en su lugar, entre los créditos finales de la película más esperada -y más celosamente custodiada- de los últimos tiempos no deja de llamar la atención la presencia de Dan Brown como uno de los productores ejecutivos. Que el autor del mayor éxito editorial de los últimos tiempos -40 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo desde 2003- haya querido comprometerse de tal modo en la adaptación cinematográfica de una obra que no deja de provocar curiosidad y encender polémicas queda claro desde el mismo comienzo, cuando un hombre mayor corre con visible esfuerzo por una de las galerías del Museo del Louvre hasta quedar a merced de alguien más joven, ágil y corpulento vestido de monje, cuyo lúgubre y siniestro perfil aparece entre las sombras. Este nervioso prólogo no es más que la muestra de algo que se repetirá a conciencia durante el desarrollo sustancial de la trama: el film sobre "El Código Da Vinci" consiste en buena medida, con excepción de su tramo final, en una suerte de representación figurativa casi literal del libro que lo inspiró. Como si se tratase de una versión gráfica del texto, que incluye transcripciones literales de algunos diálogos o expresiones clave y remite estrictamente a aquél en la descripción de las acciones, en los recurrentes flashbacks y en la ajustada descripción de sus personajes, quizá con la visible excepción del gerente bancario André Vernet. Prolija y cuidada, pero por momentos peligrosamente cercana al tedio, "El Código Da Vinci" hecho película también representa la más pura definición de lo que hoy es y significa Hollywood, encarnado en el trío que acredita la responsabilidad de otro éxito también relacionado con intrigas, especulaciones matemáticas y conflictos entre ciencia y fe como lo fue "Una mente brillante": el director Ron Howard, el productor Brian Grazer y el guionista Akiva Goldsman. Desde esta perspectiva, la película parece ser el resultado de un acuerdo tácito entre el astuto Brown y una maquinaria resuelta a trasladar el libro a la pantalla con similares metas de repercusión. A priori, el propósito parecía asegurado desde ciertas coincidencias básicas por ambas partes: la novela es casi el borrador de un argumento cinematográfico y tiene, como lo exige el manual del entretenimiento básico, las suficientes vueltas de tuerca, giros inesperados, efectismos, manipulaciones y muestras de un deliberado afán provocador como para exigir de algún avezado guionista sólo el suficiente talento para condensar en poco más de dos horas un libro de 557 páginas. Lo cierto es que no todas las expectativas resultaron satisfechas. Howard aprovecha el privilegio de haber podido rodar la secuencia inicial en el mismísimo Louvre para manejar desde el vamos con pulso firme y sobrado oficio de curtido narrador el sugerente clima de intriga que parece acentuarse mientras más crece el jeroglífico -harto conocido por la divulgación que cobró el libro- planteado ante las narices del experto simbólogo Robert Langdon y la joven criptóloga de la policía francesa Sophie Neveu: la muerte del anciano conservador del Louvre -y abuelo de la muchacha reaviva un secreto desplegado alrededor de la obra de Leonardo da Vinci y que podría cuestionar los cimientos del cristianismo y el poder de la Iglesia. Con modos atenuados Pero cada vez que el relato parece afirmarse tanto como el cerco que tiende el obstinado jefe policial Bezu Fache sobre la pareja, que a esas alturas se convierte en fugitiva, Howard resigna buena parte del nervio que caracterizó a su mejor antecedente en el terreno de la acción y el suspenso ("El rescate", donde Mel Gibson luchaba contra los secuestradores de su hijo) y se entrega mansamente a la fidelidad extrema hacia un texto original en el que la mayoría de los personajes va perdiendo de a poco -hasta diluirse casi por completo- el espesor con el que habían irrumpido en la trama. Así, los momentos de máxima tensión se esfuman sin mayor consistencia y sólo reaparecen cada vez que toma parte en el asunto un personaje tan decisivo como el intrigante y manipulador sir Leigh Teabing. Al depender de forma tan considerable -y por momentos forzada- del texto, Howard termina entregando uno de sus trabajos menos personales. Sólo se permite escapar de esa rígida subordinación cuando el film toma clara distancia de las referencias y menciones más fuertes sobre cuestiones religiosas y sexuales que Brown disemina con astuta habilidad a lo largo de su obra. Pero aquí corresponde decir que el modo atenuado con el que el film plantea estos temas respecto de la novela parece más el resultado de la manifiesta intención de Hollywood de no herir susceptibilidades, evitar choques innecesarios y abrir el film a la mayor cantidad de público posible que de alguna búsqueda expresiva. Como si el realizador confiara más en el magnetismo que genera el libro por sí solo que a su capacidad de recrearlo con un lenguaje propio. Es cierto que uno de los personajes centrales de la película es un ambicioso obispo capaz de apañar métodos inconfesables para obtener sus propósitos que aparece explícitamente mencionado como integrante del Opus Dei. Pero las referencias que la novela hace sobre el Vaticano y algunas de sus autoridades aquí están deliberadamente omitidas o apenas insinuadas, lo que no aleja a esta producción de "El padrino III" y de otros ejercicios cinematográficos sobre conspiraciones religiosas más centradas en las ambiciones humanas que en maniobras institucionales. Por otra parte, luego de manejar en forma tan confusa como recatada toda referencia a la supuesta unión matrimonial entre Jesús y María Magdalena, Howard llega a una vuelta de tuerca final -anticipo de la verdadera resolución del enigma- donde parece al fin distanciarse por un momento de su fuente originaria para sugerir un ingenuo mensaje universal de concordia y fe religiosa por encima de cualquier organización (y del romanticismo que la novela insinúa entre sus protagonistas). Allí queda en claro como nunca que ese tan buen actor que es Tom Hanks jamás termina de asumir la personalidad de Robert Langdon y, lo que es peor, muchas veces parece contagiarse del tono apagado y monocorde del que jamás escapa la pétrea Audrey Tautou. En cambio, si algo puede disfrutarse a pleno en "El Código Da Vinci" está en cómo algunos intérpretes se sobreponen al modo vacilante con que a veces son presentados: la autoridad de Alfred Molina como el obispo, el arrebatado compromiso que Paul Bettany entrega para encarnar al siniestro y flagelante monje Silas, la maciza presencia que le da el siempre confiable Jean Reno a su policía y, sobre todo, el sabio histrionismo con el que Ian McKellen compone a Leigh Teabing, sin dudas el personaje más rico de un relato que ratificará las convicciones de los devotos de Dan Brown, quizá morigere sin apagar del todo el enojo de sus detractores y hasta podría desilusionar en buena medida a quienes se asoman por primera vez a este mundo de conspiraciones más ampuloso que profundo. Por Marcelo Stiletano Diario Clarín de Argentina - Puntaje: 2/5 - RegularCasi como si se tratara de la Regla de tres simple que nos enseñaron en la escuela primaria, si a una novela no se la adapta y modifica en su traspaso a las coordenadas específicas del cine, de un libro mediocre no se puede sacar una película buena. Y El Código Da Vinci, la película, sigue casi al pie de la letra el best-seller de Dan Brown. La trama esotérica, el seguimiento a través de pistas encriptadas que Langdon, un profesor de simbología de la Universidad de Harvard, y la nieta de un curador del Louvre que ha sido asesinado deben seguir para descubrir dónde se encontraría guardado el Santo Grial, secreto meticulosamente resguardado por los miembros del Priorato de Sión, los criptex, las fobias, el monje malo, el policía francés obcecado, todo está igual, salvo excepciones que no hacen al eje del relato. El problema es que, como thriller, la película no funciona. Un vez que Langdon y Sophie descifran la primera clave (ver El anagrama) lo más difícil es creerles. Langdon a veces duda, pero para resolver claves o anagramas se ve que ha hecho muchas Claringrillas. Tal vez, demasiadas. Las teorías conspirativas, que incluyen que la Iglesia ocultó que Jesús se habría casado con María Magdalena, quien no era prostituta, y que tuvieron una hija que se mudó a Francia, pierden valor y credibilidad por la manera en que están presentadas. La explicación que Sir Teabing (Ian McKellen) hace de La última cena, el cuadro de Da Vinci, es apta para mentes entrenadas por los Teletubbies. Y porque subestimar la inteligencia del público es el peor pecado de El Código Da Vinci. Igual, la Iglesia pondrá el grito en el cielo, y no precisamente porque aquí los obispos jueguen al billar cerca del Vaticano. Si bien Howard no accedió a las presiones para no mencionar al Opus Dei ni aceptó colocar un cartel al comienzo reafirmando lo que todo el mundo sabe: que lo que Dan Brown escribió es una ficción, sí decidió humanizar a varios personajes. El que más cambios sufrió es Langdon. Aquí no sólo le dedican planos con miraditas incrédulas cuando Teabing explica La última cena, sino que ha sido criado como católico y de chico tuvo cierta experiencia religiosa, por llamarla de alguna manera. Es la más impersonal película de Ron Howard (Apollo 13), un cineasta con oficio pero no talentoso, al que aunque se haya mandado algunos derrapes en su carrera siempre se le podía confiar un par de horas con total confianza. Ya no. Si mientras se lee el libro está claro que, al margen de las claves cifradas y los anagramas, uno puede inferir, presumir o al menos tratar de dilucidar quién es El Maestro, en la pantalla todo pasa tan velozmente, comprimen todo en dos horas y media que cuando se revela su identidad no cabe un "¡Oh!" si no un "Mirá vos". Da lo mismo si El Maestro es uno de los personajes que ya apareció o no. El espectador, cansado de que no lo dejen participar, se entrega. Que pase lo que Dios quiera. Premasticada, predigerida, lista para consumo rápido, la película termina agotando por su rapidez, que no es lo mismo que ritmo. La adaptación se sabía compleja, y no porque de 557 páginas se pasara a 149 minutos: Dan Brown estructura el relato a partir de los diálogos, y el quid de la cuestión pasaba por ver cómo el guionista Akiva Goldsman (¿se acuerdan del Batman & Robin con Clooney y Schwarzenegger?) y el director remediaban la catarata de textos en imágenes. Bueno, no lo lograron. Es que no resulta fácil entrar en empatía con Langdon y Sophie —Audrey Tautou (Amelie) es decididamente una cubetera con piernas: gélida, impasible, masculla un inglés que le resulta incómodo—. Pero ¿qué queda para Tom Hanks? ¿Es posible que el actor que nos emocionó en Filadelfia, Forrest Gump, o hasta en otro registro, el de la comedia, en Quisiera ser grande, esté tan... frío, distante, irreconocible? No es que Langdon resulte increíble por su entretejido, peluquín o lo que diablos Tom se haya hecho en la cabeza. Sencillamente es que Langdon, como personaje, está mal construido, no tiene pliegues ni capas emotivas, y Hanks se limita a repetir sus líneas, no a interpretarlos. Es decididamente un papel extraño para él, por más que cobre 18 millones de dólares y un porcentaje en las enormes ganancias brutas que tenga desde hoy la película. Los puristas del original, si los hay, se preguntarán por qué el cambio de una filiación y un par de pequeñeces. Pero, por ejemplo, son innecesariamente sádicas las escenas en las que Silas, el monje albino, se autoflajela con el cilicio en el muslo. Extraño en Howard: el único morbo que se le recuerda es en Una mente brillante, cuando John Nash (Russell Crowe) casi deja ahogar a su bebé en la bañera, pero aquí se regodea con la carne destrozada. Ante la polémica ya desatada tan traída de los pelos —perdón, Hanks—, queda claro que la película mucho más que blasfema es ridícula. Por eso, antes que boicotearla, tal vez la Iglesia debió verla. Pero se sabe: lo que a la jerarquía eclesiástica le molesta es de lo que se habla, no le importa si la película es buena o mala. Algo que a cualquier espectador, creyente o agnóstico, sí.
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