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Jesus en el Nuevo Testamento
La Biblia presenta a Jesucristo como el único Salvador de la Humanidad,
siendo tanto Dios como Hombre. El es eterno, sin principio o fin, y es la
Segunda Persona de la Trinidad, en la misma posición que el Padre y
el Espíritu Santo.
Nacido de del vientre de la virgen Maria, se volvió carne y vivió
una vida sin pecado, muriendo en la Cruz pagando por los pecados de la Humanidad.
Volvió de la muerte y un día este mismo Jesús retorno
a la Tierra.
• Un solo Cristo
"Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán
grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán,
si fuere posible, aun a los escogidos" (Mateo 24:24)
El entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán
muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y el tiempo está cerca.
Más no vayáis en pos de ellos. (Lucas 21:8)
• Completamente Humano
"Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María,
y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes:
oro, incienso y mirra." (Mateo 2:11)
Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera,
y te quieren hablar. (Mateo 12:47)
"Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios
envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley"
• Nacido de una Virgen
"Y no la conoció hasta que dio a luz un hijo, al cual le puso
por nombre Jesús" (Mateo 1:25)
• Completamente Divino
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era
Dios” (Juan 1:1)
“Entonces Tomás respondió [a Jesús] y le dijo: ¡Señor
mío, y Dios mío!” (Juan 20:28)
• Creador
“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de
lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Juan 1:3)
• Su propósito fue morir en la Cruz
“Desde aquel tiempo comenzó Jesús á declarar á
sus discípulos que le convenía ir á Jerusalén,
y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes,
y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.”
(Mateo 16:21)
• Resurrección
“Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.”
(Juan 10:17)
• Segunda Venida
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá,
y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación
por él. Sí, amén.” (Apocalipsis 1:7)
Jesús y El Código Da Vinci
LA ÚLTIMA VEZ QUE SE LE VIO no tenía precisamente buen aspecto.
Le habían clavado sobre una cruz y terribles heridas supuraban por
su espalda como consecuencia de una salvaje sesión de latigazos; las
manos estaban perforadas en puntos estratégicamente elegidos para evitar
el desgarro de los tendones de la zona, y aquellos clavos debían causar
descargas insoportables sobre su estructura nerviosa; la pelvis rozaba sobre
el rugoso tronco vertical lacerando el perineo; los huesos de los pies se
habían quebrado como cristales después del brutal aguijón
de las puntas que les sujetaban al leño oscuro y sus pulmones, que
nada sabían de divinidades, se esforzaban por ser humanos captando
todo el aire que podían, aunque era obvio lo magro de su captura; estaba,
además, deshidratado, sin haber ingerido alimento alguno desde hacía
más de cincuenta horas y en nada recordaba al que fue.
A todo esto, ¿quién fue?
Y podríamos imaginar, como si hubieramos sido una de aquellas figuras
que miraban hacia lo alto actuando de testigos mudos, la caída de una
gota de sangre espesa resbalando por su cuerpo. La gota de sangre –¡plof!–
se precipitó a tierra, ahuecada como un cáliz para la ocasión.
Y aquella gota de sangre fue semilla imperecedera...
¿Qué creemos saber?
“MUCHAS OTRAS COSAS HIZO JESÚS, que, si se escribiesen una por
una, creo que este mundo no podría contener los libros”. Así
finalizó Juan su Evangelio.
Pero más le valía –a él y a todos los otros cronistas–
haber sido más prolijos en detalles, porque de ese modo el encabezamiento
de este apartado
no sería el mismo, sino: “¿Qué sabemos?”.
Resulta que los datos son tan vagos –ya se verá– y los
reporteros tan pésimos, que otros muchos autores han tratado de reconstruir
la vida de aquel hombre que llamaron Jesús de Nazaret. Y para ello
se han escrito ensayos y también novelas. Algunas de esas obras parecen
descender por un tobogán hacia el desvarío. ¿Es el caso
de El código Da Vinci, la novela de Dan Brown? ¿O tal vez atina
tanto que es por ello que millones de personas se han sentido fascinadas con
su lectura –tal y como le ocurriera a Juan José Benítez
con su Caballo de Troya–, como si todos necesitasen una versión
más auténtica de aquellos hechos? Pero, ¿de qué
hechos hablamos?
Lo que sabemos de Jesús es lo que ha quedado en cuatro pequeños
libros escritos por gente que firmó bajo los nombres de Mateo, Marcos,
Lucas y Juan. Esos libros, conocidos popularmente como Evangelios –palabra
que designaba en su momento sólo a quien portaba una noticia, ya fuera
ésta buena o mala–, terminaron siendo los únicos admitidos
por la Iglesia, como enseguida se verá, y pasaron a tener rango de
transmisores de una buena noticia: la “Buena Nueva”. ¿En
qué consistía?
Básicamente en que Dios había enviado a la Tierra a su Hijo
para predicar un determinado mensaje y después Éste se había
dejado matar para redimir nuestros pecados. Y eso porque en el modelo cultural
judío se había decidido en su día que el hombre estaba
en pecado desde los más roñosos tiempos, cuando Eva cometió
el grave error de echar mano al fruto prohibido en el Edén.
Jesús Histórico: Una visión critica
¿Existió Jesús? ¿Hubo un hombre llamado Jesús,
que fue Cristo, viviendo en Palestina hace diecinueve siglos?
La idea ortodoxa de que Cristo es el hijo de Dios – Dios mismo en forma
humana – que el fue el creador de millones de estrellas y planetas que
atraviesan el universo infinito, que las fuerzas de la naturaleza son sirvientes
de su voluntad, etc.
Semejante idea ha sido abandonada por la mayoría de los libre pensantes
del mundo, por cada persona que sustenta sus conocimientos en la razón
y la experiencia en lugar de la fe.
No solo la divinidad de Cristo ha sido descartada, sino su existencia es cada
vez mas cuestionada. Algunos de los mas conocidos historiadores niegan que
haya existido. Se expande la convicción de que Cristo es un mito…
Sin embargo, la religión Cristiana es un hecho en el mundo. Para bien
o para mal, ha absorbido por muchos siglos las mejores energías de
la humanidad. Ha permanecido en la civilización, y ha hecho mártires
a algunos de los hombres y mujeres mas nobles de la raza humana y es también
la mas grande enemiga del conocimiento, la libertad, del desarrollo industrial
y social y del entendimiento entre los pueblos.
¿Existió Jesús realmente? ¿Qué tiene para
decir la Historia al respecto?
¿Cuál es la evidencia que Jesucristo vivió en este mundo
como hombre? Las autoridades religiosas prueban la existencia de Cristo con
cuatro Evangelios del Nuevo Testamento – Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Estos Evangelios y solo estos, cuentan la Historia de su vida. No sabemos
absolutamente nada de Mateo, Marcos, Lucas o Juan, salvo lo que esta escrito
sobre ellos en los Evangelios. Aun así, los Evangelios mismos parecen
no haber sido escritos por estos hombres. No son llamados “El Evangelio
de Mateo” o “El Evangelio de Marcos” sino “El Evangelio
según Mateo” y “El Evangelio según Marcos”.
Ningún ser humano sabe cuando fueron escritos ni donde. La Iglesia
ha establecido que el Evangelio según Marcos es el mas viejo de los
cuatro.
Las razones principales de esto es que es mas corto, más simple y mas
natural que los otros tres. Los Evangelios de Mateo y Lucas son versiones
extendidas del Evangelio de Marcos. El Evangelio de Marcos no menciona nada
del nacimiento de la Virgen, del Sermón de la Montaña o de otros
hechos importantes en la vida de Cristo. Estos hechos fueron añadidos
por Mateo y Lucas.
Pero el Evangelio de Marcos, como lo conocemos, no es del Marcos original.
De la misma manera en que los escritores de Lucas y Mateo copiaron y extendieron
el Evangelio de Marcos, Marcos copio y agrando un documento mas temprano que
es llamado el “Marcos original”. Esta fuente original pereció
en los primeros tiempos de la Iglesia. Que fue, quien lo escribió,
donde lo escribió, nadie lo sabe. El Evangelio de Juan es considerado
por los historiadores como un documento no histórico. Se piensa que
no es la vida de Cristo, sino mas bien una interpretación de ella,
que da un retrato idealizado y espiritual de lo que se supone que debió
haber sido Cristo y que esta compuesto enormemente de especulaciones de filosofía
griega.
También hay diferencias entre los Evangelios aun más grandes,
ya que nos encontramos con tres Cristos: según Marcos, Cristo fue un
hombre, según Mateo y Lucas, fue un semidiós, mientras que Juan
insiste que fue el mismo Dios.
Las fechas conocidas de las escrituras de los Evangelios son Marcos en el
año 70 D.C, Lucas 110 D.C, Mateo alrededor del 130 y Juan después
del 140. Estas fechas están basadas en conjeturas. Posiblemente los
Evangelios hayan sido escritos aun mas tarde.
La primera mención histórica de los Evangelios de Mateo, Marcos
y Lucas fue hecho por el Padre Cristiano, San Irenaeus, acerca del año
190 D.C
La mención más temprana de cualquiera de los Evangelios fue
hecha por Theopolis, quien menciono el Evangelio de Juan en el año
180 D.C.
¿Como pueden los Evangelios no haber sido escritos hasta 150 años
después de la muerte de Cristo, y no tener como base ningún
testimonio fidedigno como evidencia que realmente vivió?
La Historia debe ser fundada en documentos genuinos o en pruebas vivientes.
Si un hombre del siglo XXI trata de escribir la vida de una persona que vivió
hace 150 años, sin ningún documento histórico en el cual
basar su narrativa, su trabajo no seria considerado historia.
Se supone que Cristo fue un judío, que sus discípulos, pescadores
Judíos. Su lenguaje y el lenguaje de sus seguidores debió haber
sido arameo – el lenguaje popular en Palestina de esa época.
Pero los Evangelios están escritos en griego, cada uno de ellos. No
fueron traducidos de algún otro idioma. Cada historiador Cristiano
desde Erasmo, cuatrocientos años atrás, has sostenido que fueron
escritos en griego. Esto prueba de que no fueron escritos por los Discípulos
de Jesús o por alguno de los Primeros Cristianos. Evangelios extranjeros,
escritos por hombres desconocidos en una lengua extranjera, varias generaciones
después de la muerte de aquellos que se suponen hayan conocido los
datos, tal es la evidencia que prueba que Jesús vivió.
Veamos lo que los Evangelios nos pueden decir de la Vida de Jesús.
Mateo y Lucas nos dan su genealogía. ¿Están de acuerdo?
• Mateo dice que hay 41 generaciones desde Abraham hasta Jesús.
Lucas menciona 56. Ambos pretenden dar la genealogía de José
y ambos cuentan las generaciones.
• Mateo dice que Jesús nació cuando Herodes fue Rey de
Judea. Lucas dice que nació cuando Cirenio era gobernador de Siria.
No podría haber nacido durante la administración de los dos
reyes porque Herodes murió en el año 4 A.C y Cirenio no se convirtió
en Gobernador de Siria hasta 10 años después. Entre Mateo y
Lucas, hay una contradicción de al menos 10 años en el Nacimiento
de Cristo.
• Según los Evangelios el era llamado habitualmente “Jesús
de Nazareth”. Los escritores del Nuevo Testamento dan la impresión
de que Galilea es su hogar. Mateo afirma que nació en Belén,
para cumplirse la profecía del Libro de Micah. Pero la profecía
de Micah no tiene nada que ver con Jesús; profetiza la llegada de un
líder militar, no de un maestro divino. La aplicación de Mateo
a la profecía de Cristo fortalece la sospecha que este Evangelio no
es histórico, sino un romance. Lucas dice que el Nacimiento ocurrió
en Belén y que José abandono su hogar en Nazareth y cruzo dos
provincias para ir a Belén para enrolarse para el General Augusto Cesar.
La historia de que Jesús nació en Belén fue una parte
necesaria del programa que lo hizo el Mesías, el descendiente del Rey
David. El Mesías tenía que nacer en Belén, la ciudad
de David.
• Su hogar era Nazareth. Era llamado Jesús de Nazareth; y se
dice que vivió allí hasta los últimos años de
su vida. Ahora la pregunta es ¿Existió la ciudad de Nazareth
en esa época? La Encyclopedia Bíblica, un trabajo escrito por
teólogos, la referencia mas grande a la Biblia escrita en ingles, dice
“No podemos asegurar la existencia de una ciudad llamada Nazareth en
los tiempos de Jesús”.
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